PROGRAMA DE EXPOSICIONES 2018

El Instituto Nacional de Antropología e Historia se instituyó en 1939, para garantizar la investigación, conservación, protección y difusión del patrimonio prehistórico, paleontológico, arqueológico, antropológico, histórico de México.

El Centro INAH Tamaulipas se estableció en la entidad  el 14 de junio de 1995, bajo el Acuerdo de colaboración suscrito entre los gobiernos estatal y federal. En dicho Acuerdo se establece como objetivo central, la suma de esfuerzos para que el INAH cumpla con el cometido de promover e impulsar la investigación, protección, conservación y restauración, recuperación y difusión del patrimonio arqueológico, histórico y paleontológico, así como procurar el desarrollo de los museos en la Entidad.

En virtud de la creciente demanda de asesorías técnicas, acciones específicas y de coadyuvancia en general que reclaman la atención del patrimonio cultural tangible e intangible, principalmente de los sitios arqueológicos y monumentos históricos de la Entidad; consideramos que aparte de la reacción inmediata a las problemáticas de conservación y protección, con acciones de salvamento, rescate, consolidaciones y/o medidas preventivas o correctivas competencia de la Institución, además de los Programas y Proyectos que se ejecutan periódicamente, se  debe llevar una planeación de actividades  adecuada a mediano y largo plazo de acuerdo a la experiencia adquirida, a las fortalezas de la Institución a nivel nacional y, siempre  de conformidad con el Plan Nacional de Desarrollo y Plan Estatal de Desarrollo en Tamaulipas.

Igualmente importante es la difusión y divulgación de las tareas institucionales y del vasto patrimonio cultural con el que cuenta México y Tamaulipas en particular. Razón por lo que esta Instancia integró en la presente anualidad, para su presentación en los espacios culturales de la Entidad, las exposiciones:

  • Tina Modotti y la Vanguardia fotográfica en México”.-Decenas de libros, entre novelas, catálogos, cartas, folletos, así como videos, guiones, coreografías, artículos y exposiciones conforman un vasto universo creativo en torno a la figura de Tina Modotti. Más paradójicamente resulta, la escasa reflexión que existe en torno a su obra fotográfica. Es evidente ante tantas biografías, que su persona –en su vida pública y en la privada- ha sido el tema recurrente. En mucho, esto se debe al tiempo que le tocó vivir, de notable movimiento cultural, en el que junto con ella surgen otras figuras fundamentales que se entrecruzan y se retroalimentan en el México de los veinte. Por ahí es que se comenzó a dar su mitificación, en donde sus amores y sus conflictos serán exaltados antes que su obra. Y aunque una cosa suele alimentar a la otra, Tina Modotti es, cuando así se requirió, una fotógrafa con conciencia de la expresión visual y de sus implicaciones sociales. En México fue sin duda, una pionera de las ideas vanguardistas en la fotografía.Sus ideas tuvieron eco, fueron asimiladas y revitalizadas por otros fotógrafos mexicanos, cuya lista es larga: Rafael y Antonio Carrillo, Luis Márquez, José Torres Palomar y los más evidentes Agustín Jiménez, Manuel Álvarez Bravo y Aurora Eugenia Latapí.Es incuestionable que la fotógrafa de las últimas dos décadas del siglo XX, sobre la que hay una exacerbación idolátrica de su persona, no es la misma que vivió en su tiempo –contra todo, ampliamente reconocida- pero que después permanecería largamente en el semiolvido -a su muerte en 1942, junto a una exposición, se publica gracias a un grupo de amigos el que sería su primer libro, y que después de un largo silencio hasta 1975 en que Mildred Constantine regresa a ella en una inicial biografía-. Aunque hay que rescatar el trabajo que realizó Beaumont Newhall quien en dos ediciones de su célebre Historia de la fotografía (1964 y 1972) la llegó a incluir como una fotógrafa singular y él mismo la contempla dentro de un periodo de vanguardia en la muestra Proto Modern Photography (Museo de Bellas Artes, Santa Fe, 1992), debido a la razón vanguardista contenida en sus imágenes, las motivaciones estéticas e ideológicas, sus búsquedas y hallazgos.

    En 1979, el Instituto Nacional de Antropología e Historia recibe ochenta negativos de la autora, donados por Carlos Vidali a nombre de su padre Vittorio, último compañero sentimental de la fotógrafa italiana; desde entonces son resguardados en la Fototeca Nacional, ubicada en el Exconvento de San Francisco en la ciudad de Pachuca, Hgo. Dentro de las labores de difusión de sus acervos, el INAH realiza esta exposición sobre la autora, con el fin de mostrar las imágenes vanguardistas que realizara en los años veinte, dentro del territorio mexicano.

    Fuente: Sistema Nacional de Fototecas

  • Memoria Fotográfica de México”. 
  • Descifrando los secretos de la montaña encantada, El Nevado de Toluca”.- Presenta un recorrido gráfico de 17 fotografías alrededor Nevado de Toluca, desde su formación como volcán hasta los pueblos prehispánicos que habitaron cerca. Comprende evidencia de las investigaciones que ha desarrollado la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH en el cráter del volcán. El equipo de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, realizó trabajos de exploración en las lagunas del cráter del Nevado de Toluca, así como excavaciones arqueológicas en las márgenes de ambas lagunas. Bajo las heladas aguas de las lagunas de El Sol y de la Luna, los arqueólogos encontraron elementos de copal, maguey, madera y cestería. Muchos de estos objetos tenían un significado ritual y eran ofrendados a las deidades prehispánicas durante los rituales de petición de lluvia. Las excavaciones arqueológicas aportaron principalmente, objetos realizados en distintos tipos de piedra y fragmentos de alfarería, entre otras cosas.
  • “Variaciones de Primavera. Olivia Malibrán”. Exposición pictórica, obra personal. Artista tamaulipeca de formación sólida en pintura y escultura, respaldada por la Sociedad Cooperativa “Ramón García Zurita”, por los maestros Salvador Castillo,  Mario Fuentes y Alfredo Zalce, entre otros. La maestra Malibrán cuenta con estudios tanto en México como en el extranjero, y su producción artística ha sido motivo de más de cien exposiciones individuales y colectivas, tanto en México como en el extranjero.
  • Exposición fotográfica: “Piedra, Arcilla y Caracol” del fotógrafo Miguel Ángel Camero. Integrada de 15 fotografías que son de piezas arqueológicas que pertenecen a la colección del Museo de la Cultura Huasteca. La historia del arte y la arqueología nos han demostrado que los rasgos y signos plasmados en los objetos hacen referencia a la época, pueblo y cultura que los creó, acercándonos a través suyo a múltiples aspectos de la historia humana que se subyacen en sus formas y materias. Entablar ese diálogo mediante el escrutinio de algunas notables obras del arte Huaxteca. Obras cuya sencillez, belleza y expresividad las colocan entre las más originales de Mesoamérica, realzando la maestría que alcanzaron estos extraordinarios artistas de la piedra, la arcilla y el caracol.
  • Exposición fotográfica: “Historia Gráfica de la Revolución Mexicana”. Integrada por 22 fotografías de la autoría de Agustín Víctor Casasola, quien mostró el lado cruento de una guerra revolucionaria en nuestro país. En sus imágenes plasmó a los ejércitos y sus soldados demacrados, repletos de cicatrices y heridas de guerra. Están también a la vista las salvajes ejecuciones y los muertos olvidados en una tierra que se reconstruía. Algunas de ellas son tan célebres que se pueden encontrar estampadas en camisetas o adornando tarjetas postales del país.
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Exposición: “Descifrando los secretos de la montaña encantada, El Nevado de Toluca”.

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